¡No busques más!
Aquí tienes la guía definitiva para convertirte en el mánager más temido y menos efectivo de tu oficina.
El tiempo es oro (si lo pasas en la oficina)
¿Qué importa si tu equipo cumple objetivos o innova? Lo verdaderamente crucial es que sus “posaderas” permanezcan pegadas a la silla de la oficina el mayor tiempo posible. ¡Punto extra 😉 si logras que desarrollen problemas de espalda porque eso demuestra compromiso!
Microgestión: porque la confianza está muy sobrevalorada
Ya sabes, asegúrate de revisar cada pequeño detalle del trabajo de tu equipo. ¿Han puesto el punto y coma correcto en ese email? ¿La presentación tiene el tono exacto de azul corporativo? Tu obsesión por el control demuestra lo mucho que te «preocupas».
Los resultados son secundarios
¿Tu colaborador trabaja de forma eficiente y termina sus tareas antes? Claramente no le estás dando suficiente trabajo.
El arte del «engaño consentido»
Lo que tu equipo no te dice es que ya han desarrollado estrategias para lidiar contigo:
- Guardan emails en borradores para enviarlos a las 19:00.
- Tienen pestañas abiertas con «trabajo importante» para cuando paseas por sus mesas.
- Han perfeccionado el arte de parecer estresados y ocupados mientras juegan al Solitario.
Consecuencias inesperadas (que fingirás no ver)
Experimentarás:
- Rotación de personal más alta de lo necesario.
- Creatividad al nivel de una piedra.
- Estancamiento.
Conclusión: Hay otra manera de liderar
Si por casualidad quisieras ser un líder de verdad podrías:
- Valorar resultados sobre la presencialidad.
- Confiar en tu equipo.
- Fomentar la autonomía y la responsabilidad.
Nota: Si este artículo te ha ofendido como mánager, probablemente estés haciendo algo mal. Si te has reído, aún estás a tiempo de cambiar.
Aquí encontrarás más información sobre nuestros programas de desarrollo y formación; en concreto, sobre mentoring y coaching ejecutivo organizacional.